Reflexiones sobre la NIIF 16 y evolución del sector de Renting

Javier León
Javier León

Desde el pasado 1 de enero de 2019 la referida “nueva norma contable sobre alquiler” (NIIF 16) está en vigor para todas aquellas compañías obligadas a usar estas normas contables internacionales.

Intercambiando información

Fueron muchos –casi 10- los años que estuvimos intercambiando informaciones entre los “reguladores” y el mundo privado –en sus diferentes sectores afectados- tras los borradores emitidos que pretendían cambiar la entonces regulación vigente de los alquileres, y que amenazaban con eliminar la simplicidad que suponía recoger en la contabilidad de los arrendatarios, en los contratos de arrendamiento operativo (renting), la operatoria como simple gasto, sin reflejo en balance.

Mucho se escribió sobre la necesidad de distinguir entre “contrato de alquiler” y “contrato de servicio”, y muchas horas de sesudos informes se cruzaban con ánimo de evitar perjuicios y una mayor complejidad en la contabilidad de estas operaciones, comparándose con los beneficios que se pretendían  conseguir, que en opinión de los promotores no eran otros que facilitar a los auditores una mejor lectura de los balances de las compañías para mostrar una imagen más fiel de su solvencia financiera.

Cómo ha afectado a los usuarios del renting y al sector

No entramos a valorar la posición ante estos cambios de los arrendatarios porque ya se dijo mucho al respecto antes de que la norma fuera derecho positivo, pero si querría aprovechar el momento y la oportunidad para compartir, tras  pasar un prudencial tiempo de la entrada en vigor, nuestra opinión sobre la inicial preocupación de cómo han afectado estos cambios a la actividad de las compañías usuarias de contratos de (arrendamiento operativo) renting, y al sector del renting en general.

Entendíamos  entonces que podría reducirse la actividad, y eso nos preocupaba relativamente como sector, porque pensábamos que como sector lo que no se contratara como arrendamiento operativo (renting) se haría como arrendamiento financiero (leasing), pero creíamos que sí podría observarse una disminución de la actividad, especialmente en los más grandes arrendatarios, y afectándose al volumen de actividad sectorial, pero no ha sido así, la actividad se ha mantenido en los mismos o similares ratios de actividad y crecimiento.

La actividad se ha mantenido

Sin duda que las grandes corporaciones pueden haber sustituido algunos contratos de renting  por contratos de leasing, pero el volumen de negocio sectorial de renting no se ha resentido, y si este hubiera sido el caso, el nuevo negocio orientado hacia las Pymes y, porque no decirlo también, hacia el mundo de los particulares que ven ya interesante estos contratos de renting por las sinergias que les transfieren los arrendadores que las obtienen por los altos volúmenes de contratación que se alcanzan, han venido a cubrir ese hueco, y es más, a contribuir a un mayor crecimiento del sector del renting en España.

Los particulares ven ya interesante estos contratos de renting

De cualquier manera, es un hecho que cobra cierta relevancia, como el alquiler va ganado cuota de mercado a otras fórmulas por las que el mundo empresarial aborda sus inversiones y necesidades empresariales, y ahora también, como hemos anticipado, en alguna medida y sectores, también los particulares entienden que una forma de cubrir sus necesidades puede ir en la línea de productos en alquiler, basándose en la filosofía cada vez más extendida, del “pago por uso”.

Javier León Fernández es Presidente del Consejo de Renting de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR)