Luces y sombras económicas ante las elecciones del 10-N

Nuevas elecciones que condicionarán el futuro
Nuevas elecciones que condicionarán el futuro

Empresarios, economistas e industria financiera se preguntan si el resultado de las elecciones del domingo 10 de noviembre traerá más incertidumbres o contribuirá a suavizarlas y aclarar el panorama. El banco de inversión Barenberg cree que sólo un giro brusco a la izquierda podría deshacer los avances que las reformas realizadas están permitiendo en España tras la Gran Crisis.

Este banco de inversión alemán orienta su análisis sobre nuestra coyuntura y las consecuencias de estas nuevas elecciones hacia los avances que las reformas, especialmente la reforma laboral ha logrado en los últimos años tras una crisis financiera que considera excesiva, con un rebote en la demanda interna, hasta lograrse una recuperación sólida del consumo y la inversión que han llevado a España a recuperarse en forma de V tras la crisis de 2008-2012.

Barenberg destaca los avances logrados con las reformas que han llevado a España a recuperarse en forma de V tras la crisis

Aun siendo incómoda la posición fiscal y el déficit a juicio de la entidad bancaria, las restricciones salariales fruto de la reforma laboral, que han contenido los costes laborales, “ha permitido que se alivie la austeridad“. Sin embargo, el análisis de Barenberg da por terminada la bonanza en cuanto a las restricciones salariales, especialmente por lo que califica como una “excesiva” subida del 22,3% del salario mínimo que el Gobierno ha realizado este año.

Riesgo de un gobierno que gire bruscamente hacia la izquierda

Como consecuencia de todo ello, alerta del peligro de que las nuevas elecciones del 10 de noviembre den paso a un nuevo gobierno que “gire bruscamente hacia la izquierda”. De no ocurrir así “España seguirá brillando en la zona euro”.

La excesiva obsequiosidad social de un gobierno de izquierdas podría ralentizar nuestro crecimiento

En suma, nuestro país acude a unas nuevas elecciones en una posición equilibrada en cuanto a los riesgos, según la entidad alemana, en un entorno de bajos costes de endeudamiento que permitirían impulsar nuevas inversiones, aunque con algunos nubarrones en el horizonte como son las tensiones comerciales mundiales, la inestabilidad en Cataluña, y la excesiva obsequiosidad social de un gobierno de izquierdas que, con los aumentos salariales podría dañar y ralentizar nuestro crecimiento.