Los riesgos geopolíticos siguen planeando: algunas cifras para septiembre

Los riesgos geopoliticos condicionarán las perspectivas económicas
Los riesgos geopoliticos condicionarán las perspectivas económicas

El verano no ha dejado de agitar los riesgos geopolíticos que se recrudecerán de cara a la última parte del año, en particular los derivados de la guerra comercial entre Estados Unidos y China; la amenaza de un Brexit sin acuerdo; y la inestable deriva de Argentina y sus turbulencias monetarias. Por de pronto, las expectativas respecto a la evolución del PIB chino  no son favorables y podría caer por debajo del 6% en la segunda mitad de 2019 de cumplirse algunas previsiones, como las realizadas por Intermoney, tras comprobar que se frenaba hasta el 6,2% en el segundo trimestre del presente año.

Como consecuencia de todo ello y a pesar de una cierta suavización del tono de las declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump,  la realidad es que los nuevos aranceles del 5% afectarán a los productos chino por valor de 125.000 millones de dólares. desde el 1 de septiembre, a los que sumarán 175.000 millones adicionales a partir del 15 de diciembre. Súmese a ello las medidas que Pekin prepara en respuesta a las decisiones de Trump.

Estados Unidos parece no estar acusando aun los efectos desfavorables de estos conflictos internacionales aunque si muestra cierta debilidad  en los pedidos, y habrá que observar la evolución del sector de la construcción, aún bastante sólido; y los pedido de bienes duraderos que pueden aportar un toque de atención sobre la marcha de la economía americana.

La cruzada de Johnson con el Brexit duro y el nuevo Gobierno Conte en Italia abonan las incertidumbres en Europa

En Europa, la amenaza de un Brexit duro, sin acuerdo, que el primer ministro británico, Boris Johnson ha convertido en una cruzada en la que parece dispuesto a llevarse por delante algunas de las esencias democráticas de ese país, y el comienzo de la andadura de un nuevos gobierno en Italia, nuevamente presidido por Conte pero en esta ocasión dejando a Salvini de lado, son terreno abonado para el mantenimiento de las incertidumbres y las incógnitas en torno a la estabilidad de la Unión Europea.

Caen los pedidos en Alemania

Las derivadas económicas de esta inestabilidad comienzan a ser palpables, particularmente para la industria alemana, cuyo cartera de pedidos  apenas cubre algo más de cinco meses, con una reducción de las ordenes de compra del 1,5% en julio, ante la desaceleración de la economía global y europea.

Y si Alemania se resiente resulta difícil pensar que no vaya a ocurrir algo similar en el conjunto de la eurozona, que ya ha registrado un traspiés de las ventas minoristas en julio (-0,5% m.) y un retroceso en el crecimiento del PIB europeo.

Argentina se suma a los focos de inestabilidad

A mayor abundamiento, al otro lado del Atlántico, Argentina se ha sumado a los países que abonan las incertidumbres y los riegos geopoliticos al regresar a los controles para los m¡movimientos de capitales que rápidamente han traído a la memoria el infausto “corralito” de hace unos años, y el control del Banco Central de Argentina sobre la repatriación de beneficios de las compañías extranjeras que operan en ese país.