La reducción del riesgo, principal atractivo de la inversión ESG

La inversión verde y ESG gana terreno
La inversión verde y ESG gana terreno

Cuando estamos a punto de comenzar un nuevo año y una nueva década, tras un 2019 en el que la sostenibilidad y los factores ESG han alcanzado un protagonismo casi estelar, máxime a raíz de la COP25 celebrada en Madrid, ha saltado un nuevo aviso sobre la necesidad de una mayor transparencia e información en la financiación sostenible para impulsar definitivamente estos factores. Así lo han identificado el 40% de los grandes inversores institucionales en una encuesta realizada por Franklin Templeton.

La falta de datos, de una estandarización de la información y de unos marcos y unas taxonomías generales de aceptación global son los desafíos principales a los que debe hacer frente la financiación sostenible y verde para consolidar los avances que en este terreno se han producido en los últimos años.

Más datos e información y unos marcos y taxonomías generales, principales desafíos

El camino recorrido en esta década ha permitido que la financiación sostenible sea considerada como un entorno que no sólo crecerá en los próximos años sino que podría llegar a informar todas las actividades financieras en todos los sectores y proyectos.

Menos riesgo y más rentabilidad

Según el estudio de Franklin Templeton dos tercios de los inversores apuestan por invertir en activos ESG porque consideran que la incorporación de este tipo activos a sus carteras comporta una reducción del riesgo, y este es el principal factor de valoración de este tipo de inversiones. El 60% considera que este tipo de inversiones tiene, además, la virtualidad de mejorar la rentabilidad financiera de sus carteras.

Otros, sin embargo, el 30% de los encuestados, tienen una opinión contraria y una visión negativa de la inversión con criterios ESG por considerar que puede afectar negativamente a la rentabilidad de sus porfolios.