La recesión se aproxima, pero ¿está cerca o aún lejos?

La recesión se aproxima, pero ¿está cerca o aún lejos?
La recesión se aproxima, pero ¿está cerca o aún lejos?

Muy pocos niegan la proximidad de una recesión. La mayoría de los lideres empresariales, económicos y financieros creen que la actual desaceleración de la economía mundial es el preludio de una recesión. Pero, ¿está cerca o aún lejana esa fase negativa del ciclo económico?

Las opiniones están siendo variadísimas, desde quienes alertan de una recesión casi inmediata, que podría llegar en 2020, a los que consideran que por ahora solo debemos temer una cierto agotamiento de la fase expansiva sin que llegue a producirse una recesión, que comportaría un período de varios trimestres con crecimientos negativos.

Ante esta situación se suceden las encuestas y la recogida de opiniones en muy diversos ámbitos. Russell Reynolds acaba de realizar una encuesta entre 534 ejecutivos senior en empresas de todo el mundo y en todos los sectores. El 96% ven la recesión en el horizonte y la considera probable o muy probable en los próximos 18 meses. Solo el 3% desecha esta posibilidad en ese período de tiempo.

Una encuesta de Russell Reynolds revela que el 96% de los directivos senior ven la recesión muy probable en los próximos 18 meses

La encuesta ha ido más allá al sondear a los directivos sobre lo preparados que se encuentran para afrontar esta nueva recesión, y solo el 8% cree estar preparado para ello.

Sorprende esto último ya que la anterior gran crisis demostró que estar preparados con antelación es uno de los presupuestos básicos para navegar con garantías en una ola recesiva.

Las tres medidas básicas para prepararse

Concretamente, Harvard Business Review ha señalado tres medidas necesarias para superar una recesión. La primera de ellas es actuar anticipadamente sin esperar a que los vientos huracanados de una crisis se echen encima.

El segundo factor básico es no limitarse a la vigilancia de los problemas más inmediatos en una crisis sino adoptar estrategias competitivas a más largo plazo que permitan garantizar la solvencia de la compañía.

Finalmente, las empresas que quieran sobrevivir a la próxima recesión deberán trascender el control de los gastos y los ajustes que puedan ser necesarios, para buscar herramientas y elementos que permitan no sólo ganar eficiencia y mejorar los márgenes sino encontrar nuevos nichos y caladeros en los que poder incrementar las ventas y el volumen de negocio.

En resumen: la recesión llegará a medio plazo y no bastará con vigilar los costes y la eficiencia sino que será necesario el crecimiento del negocio

En resumen: la recesión llegará a medio plazo aunque no sea una amenaza inmediata. Ante esta realidad conviene superar la inquietud y prepararse para recibirla en las mejores condiciones, y para ello, no bastará con vigilar los costes y la eficiencia sino que será necesario tener preparado un plan para el crecimiento del negocio en las nuevas circunstancias.