La FED quiere actualizar los “stress tests” bancarios para evitar la autocomplacencia del supervisor

Sede de la FED
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La última gran crisis económica disparó los “stress test” (pruebas de stress) en la banca como la forma “de restablecer la confianza en el sistema financiero” ante la falta de confianza del público, e incluso de los propios bancos y de sus reguladores en la capacidad de recuperación de los principales bancos. Ahora la FED quiere actualizar los “stress tests” bancarios para evitar la autocomplacencia del supervisor.

Este instrumento de supervisión permitió recuperar confianza e “institucionalizar la planificación de capital por parte de las empresas y la supervisión por parte de la Fed, como un esfuerzo de cara al futuro”, ha señalado el presidente de la FED Jerome Powell.

Bajo la FED, En los últimos 10 años los grandes bancos suman más de $800.000 millones a su capital

Con todo ello, bajo la FED en los últimos 10 años los grandes bancos han sumado más de 800.000 millones de dólares a su capital, un mayor colchón para hacer frente a las pérdidas. A ello se han añadido en este proceso de saneamiento y control, segun la FED, “la mejora en la evaluación y la gestión de los riesgos, el seguimiento efectivo de los compromisos en sus organizaciones, la anticipación de las necesidades de capital y la planificación para diferentes escenarios”.

Como serán los stress test dentro de 5 o 10 años

Powell se ha referido a cómo deben ser las pruebas de estrés del futuro, dentro de 5 y 10 años, “para garantizar que los bancos sigan siendo capaces, incluso en una recesión severa, de proporcionar el crédito del que dependen los hogares y las empresas”.

Según el Presidente de la Reserva Federal, las pruebas de stress “deberán variar de un año a otro, para explorar escenarios incluso poco probables”, para permitir hacer frente “no solo a los riesgos esperados, sino también a los inesperados”.

Las pruebas de stress “deberán variar de un año a otro, para explorar escenarios incluso poco probables”

El trabajo que tienen por delante los reguladores en cuanto a las pruebas de stress consiste en “fomentar un sistema bancario dinámico, una estabilidad financiera y una economía en crecimiento y saludable”. Sin ese esfuerzo de actualización y evolución estas pruebas “corren el riesgo de  convertirse en un ejercicio de cumplimiento, generando complacencia tanto de los supervisores como de los bancos”, añade Jerome Powell.