El “Green Deal” de Von der Leyen quiere movilizar 260.000 millones/año hasta 2030

Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea
Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea

Ursula Von der Leyen, la nueva presidenta “climática” de la Comisión Europea ha presentado ante el Parlamento europeo su anunciado “Green Deal” para Europa, que trazará el rumbo de la Unión Europea (UE) en cuanto al cambio climático, y tratará de movilizar hasta 2030 entre el sector público y privado los 260.000 millones de euros anuales que son necesarios en la región europea para cumplir los Acuerdos de París. Por de pronto, creará un Mecanismo de Transición Justa que, a través del Banco Europeo de Inversiones aspira a canalizar una inversión de 100.000 millones de euros en los próximos siete años.

Entre sus anuncios, la propuesta en 2020 de una Ley Europea del Clima que “establecerá reglas claras para que los inversores e innovadores puedan planificar su inversión a largo plazo y hará que la transición hacia la neutralidad climática sea responsable y confiable” según sus propias palabras.

Von Der Leyen anuncia para 2020 una propuesta de Ley Europea del Clima con reglas claras para inversores e innovadores

La nueva presidenta de la Comisión propondrá 50 pasos prácticos para llegar a 2050, comprometiendo para ello a varias generaciones en este camino que anuncia largo y “lleno de baches”.

“El plan, anunció Von Der Leyen, vendrá con una evaluación de impacto exhaustiva, para comprender mejor dónde podemos ser audaces pero también dónde debemos ser prudentes”, y espera llegar a la COP26 del próximo año en Glasgow con un papel de liderazgo, que, aunque “cada continente debe encontrar su propio camino” muestre los objetivos comunes.

Mecanismos de ajuste en frontera para el CO2

La nueva presidenta anunció también algún mecanismo fiscal de ajuste en la frontera para el carbono con el fín de proteger a las empresas que invierten en tecnologías limpias, frente a la “competencia desleal de los grandes contaminadores”.

A la hora de describir los perfiles de esta apuesta verde de la Comisión europea aclaró que “no se trata solo de emisiones. Se trata de impulsar la innovación. Se trata de comida de calidad. Se trata de la movilidad moderna. Creará nuevos negocios y mercados en toda Europa. El European Green Deal es nuestra nueva estrategia de crecimiento”, más rentable de lo que resta y más solidaria.

Transformar la transición ecológica en oportunidades ecológicas y comerciales

“Empresas de todo nuestro continente ya están transformando la transición ecológica en oportunidades ecológicas y oportunidades comerciales. Algunos están convirtiendo los desechos plásticos en muebles modernos, por ejemplo. Los agricultores están utilizando datos de nuestros satélites para adaptarse al cambio climático. Las baterías ‘Made in Europe’ para automóviles eléctricos finalmente se están haciendo realidad”, añadió ante los diputados europeos.

Hoy estamos invirtiendo en energías renovables y algoritmos

Comparó asimismo el nuevo acuerdo con el que hace setenta años, los europeos hicieron para invertir en carbón y acero, que calificó como un milagro económico. “Ahora debemos invertir en el potencial de innovación de Europa. Hoy estamos invirtiendo en energías renovables y algoritmos. Y con el Acuerdo Verde Europeo se trata de reconciliar nuestra economía con nuestro planeta, conciliar la forma en que producimos, la forma en que consumimos con nuestro planeta y respetar el medio ambiente en el que vivimos. Ese es el núcleo del Acuerdo Verde Europeo”.

Desde el punto de vista de las inversiones necesarias, anunció que “en el próximo año, propondremos el Mecanismo de Transición Justa que combinará dinero público y dinero privado. El Banco Europeo de Inversiones lo aprovechará, con la ambición de alcanzar una inversión de 100.000 millones de euros en los próximos siete años”.

El Banco Europeo de Inversiones canalizará una inversión de 100.000 millones de euros en los próximos siete años

En este sentido recordó algunos de los costes de los riesgos climáticos, que aumentan cada año. “Las inundaciones de los ríos cuestan a nuestros ciudadanos más de 5.000 millones de euros anuales, dijo, y cada año, nuestra economía pierde casi 10.000 millones de euros debido a las sequías, y los agricultores pagan el precio más alto. Y esto es solo el comienzo”.