Financiación a través de los mercados de capitales, se afianza una tendencia positiva

Antonio Zoido

Antonio J. Zoido

Razones en parte estructurales pero también coyunturales están favoreciendo en España un fuerte aumento de la financiación no bancaria liderado por empresas que ya tienen presencia en las Bolsas y en los mercados de deuda corporativa. También nuevas empresas se van incorporando paulatinamente a los mercados, una tarea compleja pero con réditos visibles sobre todo a medio y largo plazo. Esta tendencia es previsible que continúe en los próximos años, sobre todo si se consigue aumentar el tamaño medio de las empresas españolas.

En 2016 el total de nuevos flujos de inversión y financiación canalizados a través de la incorporación de acciones procedentes de ampliaciones de capital, nuevas admisiones a cotización y ofertas públicas de venta y suscripción ha rozado los 28.600 millones, una cifra elevada aunque un 31% inferior a la del año anterior.

La incertidumbre que ha prevalecido en las Bolsas durante gran parte del año ha ralentizado la actividad mundial de OPVs. De acuerdo con el informe EY Global IPO Trends correspondiente a 2016, el montante de inversión captado por las salidas a Bolsa en todo el mundo ha descendido un 32,8% en 2016 y el número de operaciones de colocación ha caído un 16,1%. No obstante, la segunda mitad del año apunta ya un cambio de tendencia, con un incremento del 33% en el número de operaciones y el 101% en capital captado.

En la Bolsa española, 27 empresas han salido a cotizar durante el año 2016 con operaciones de colocación que han alcanzado un importe total de más de 1.400 millones de euros: cuatro han entrado a cotizar en el mercado principal a través de tres Ofertas Públicas y una admisión sin oferta pública previa (“listing”); y 23 han sido salidas al Mercado Alternativo Bursátil (MAB), de las cuales diecisiete compañías salieron en el segmento de SOCIMIS a través de “listing” y seis en el segmento de Empresas en Expansión a través de cinco Ofertas Públicas de Suscripción (OPS) de nuevas acciones y una OPV. En la Bolsa española las principales Ofertas Públicas se han concentrado en el 2º trimestre.

Cambios en la financiación liderados por empresas cotizadas

La capacidad que tienen las empresas con presencia en los mercados de acciones y renta fija para adaptar mejor su estructura de financiación a las diferentes circunstancias queda reflejada en el análisis elaborado recientemente por el Servicio de Estudios de BME a partir de las cuentas auditadas de un conjunto homogéneo de compañías no financieras del IBEX 35 entre 2010 y 2015. Los resultados denotan con claridad que las empresas no financieras que forman parte del IBEX 35 están siguiendo estrategias de reestructuración financiera en línea con las tendencias ya apuntadas con anterioridad y que coinciden con las recomendaciones de los principales organismos financieros internacionales: más capital y una menor dependencia del canal bancario en su financiación en favor de un mayor peso de instrumentos de deuda negociable en su estructura global de pasivos ajenos.

MAB: financiación para pequeñas empresas

El segmento de la Bolsa española conocido como MAB para Empresas en Expansión ha tenido un año 2016 de actividad intensa en términos de financiación que reafirma su potencial por la combinación que ofrece de financiación, liquidez para los accionistas, valoración permanente o reconocimiento público de las compañías. Las ampliaciones de capital en 2016 han alcanzado los 223 millones de euros, tres veces más que en el mismo periodo del año anterior. El número de empresas presentes en el MAB para Empresas en Expansión ha continuado creciendo hasta alcanzar las 39 sociedades al cierre de 2016 tras la incorporación al mercado de seis nuevos emisores.

La financiación en forma de Renta Fija de empresas no financieras

El acceso de las empresas españolas no financieras a los mercados de Deuda corporativa es creciente. De acuerdo con análisis y estadísticas recientes “el volumen total de emisiones se incrementó considerablemente a partir del año 2009, en línea con la tendencia global hacia una mayor financiación vía mercados de capitales tras la crisis financiera. Así, el volumen anual medio emitido pasó de 10.680 millones de dólares durante el periodo 2000-2008 a 27.429 millones de dólares durante el periodo 2009-2015”. Este proceso se ha producido en un “contexto de bajos tipos de interés y búsqueda de rentabilidades que se ha instaurado tras la crisis financiera global. Junto a la caída del crédito bancario debido a las necesidades de desapalancamiento del sector, han provocado un aumento de la financiación de las empresas vía mercados de capitales”.

En los años 2007 y 2008 solo 8 y 4 empresas no financieras españolas, respectivamente, fueron capaces de emitir en los mercados de bonos. Apenas 5 años después, en 2013, fueron 30 las empresas que emitieron, aumentando el número en 2014 a 39, en 2015 a 31 y en 2016 hasta mitad de noviembre a 40.

Los volúmenes emitidos también multiplican sus importes pasando de los 8.980 millones en 2008 hasta los 38.090 millones en 2013, los 30.000 millones en 2014, los 24.490 millones en 2015 y los 21.444 millones de euros en 2016 hasta mitad de noviembre.

El MARF se consolida como mecanismo de financiación

El MARF ha llegado a su tercer año de vida cumpliendo con éxito el objetivo para el que fue creado: contribuir a la financiación de las empresas españolas como una nueva fuente de financiación complementaria del crédito bancario a través de emisiones de pagarés, bonos simples y bonos de proyecto.

El MARF cerró el ejercicio 2016 con un saldo vivo de emisiones de deuda corporativa de 1.612 millones de euros, distribuidos en algo más de 1.120 millones de euros en bonos y el resto en programas de pagarés. Frente al año anterior, el saldo vivo asciende un 56%. Durante el año, 19 compañías han utilizado el MARF para cubrir necesidades de financiación; de ellas, 10 lo hacían por primera vez y las 9 restantes ya lo habían hecho con anterioridad. En todo el año 2016, el volumen de admisiones a cotización en el MARF es de 2.280 millones de euros, cifra que representa un incremento del 174% sobre el año anterior y multiplica por más de 4 veces la correspondiente a 2014.

Antonio J. Zoido es Presidente Ejecutivo de BME