Enel revoluciona de nuevo el mercado con una emisión de Bonos SDG en euros

Enel lanza su primer Bonos SDG en euros
Enel lanza su primer Bonos SDG en euros

Enel, a través de su filial Enel Finanzas International NV ( “EFI”), ha lanzado su primer bono sostenible en euros vinculado al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y es el primer “Bono Vinculado de ODS de Propósito General” del grupo emitido para inversores institucionales mediante un multi-tramo por 2.500 millones de euros, que da continuidad a la primera emisión en dólares de este tipo de bonos que realizó en septiembre pasado. La sobredemanda alcanza cuatro veces la cantidad ofertada (10.000 millones de euros).

¿Un modelo a seguir?

El director financiero de Enel, Alberto De Paoli ha hablado de un excelente resultado tras la exitosa colocación dela emisión realizada en Estados Unidos como prueba del creciente apetito de los inversores por herramientas de financiación innovadoras y sostenibles. “Existe un vínculo claro entre la sostenibilidad y la creación de valor, ya que al invertir en proyectos ambiental y socialmente sostenibles, las empresas pueden asegurar una alta rentabilidad y minimizar los riesgos, al tiempo que contribuyen al logro de los ODS. Confiamos en que las empresas adoptarán cada vez más este modelo, orientando a sus negocios hacia una estrategia general que coloque la sostenibilidad en el centro de sus decisiones de inversión y financiamiento “, ha afirmado De Paoli.

Esta nueva emisión de bonos SDG puede generar un gran debate en el mercado europeo de bonos verdes, como lo hizo la reciente emisión en dólares

Se espera que esta emisión de bonos SDG (Sustainable Development Goals) en euros genere  un gran interés y debate en el mercado europeo de bonos, como ya lo ha hecho en las últimas semanas la emisión en dólares, que ha logrado concitar la atención de la mayoría de los emisores y entidades financieras europeos de bonos verdes y sostenibles, al presentarse como una importante novedad que puede alterar profundamente el mercado de bonos verdes y sostenibles en un futuro.

Ampliar el ámbito de los emisores

La polémica abierta abarca varios aspectos, entre ellos, la posibilidad de ampliar el ámbito de los emisores a empresas e instituciones sobre las que en la actualidad existan reservas sobre su vocación sostenible y verde por encontrarse en sectores netamente contaminantes. Esta nueva orientación de estos bonos hacia la transición hacia una economía baja en carbón puede permitir la entrada de emisores que no habían intervenido hasta ahora pero que están decididos a dedicar los recursos obtenidos del bono a lograr en sus empresas una transición de sus procesos y operativas, que les obliguen  a un mayor compromiso con la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático y los ODS.

Las posiciones más críticas se centran en el riesgo de este tipo de emisiones por sus menores exigencias de transparencia e información

En el extremo opuesto, las posiciones más críticas hacia esta nueva tendencia se centran en el riesgo que comportan este tipo de emisiones por sus menores exigencias de transparencia e información, que impiden a los inversores conocer en detalle el verdadero destino de los fondos.

Rebajar el coste de la emisión

Enel ha informado que las características SDG de este bono, que sigue no sólo al realizado en Estados Unidos sino a los tres bonos verdes anteriores por importe total de 3.500 millones de euros que la compañía había lanzado desde 2017, le han permitido obtener un descuento de alrededor de 10 p.b. con respecto a una emisión comparable, “sin características de sostenibilidad, lo que representa un descuento de alrededor del 20% en el coste promedio ponderado de toda la transacción”.

Si Enel no alcanzara los objetivos prefijados, se incrementará el tipo de interés del bono 25 p.b. “a partir del primer período de interés posterior a la publicación del informe emitido por un experto externo encargado de validar la metodología para medir Emisiones de CO 2 aplicadas por el Grupo”.

Los cuatro ODS en los que se centra el bono, según el emisor, son:

  • ODS 7 “Energía limpia y asequible”, con más de 11,6 GW de capacidad adicional de generación renovable;
  • ODS 9 “Industria, innovación e infraestructura”, con más de 46,9 millones de medidores inteligentes instalados y 5,4 mil millones de euros de inversión en innovación y digitalización;
  • ODS 11 “Ciudades y comunidades sostenibles”, con inversión minorista y nuevos servicios de energía orientados a la electrificación para lograr, entre otros, 9,9 GW de capacidad de respuesta a la demanda y 455,000 puntos de carga para movilidad eléctrica;
  • ODS 13 “Acción climática”, con el compromiso de reducir las emisiones de dióxido de carbono a menos de 125 g / kWh para 2030 y la descarbonización completa para 2050.

La operación ha contado con un sindicato de bancos formado por Banca IMI, Barclays, BBVA, BNP Paribas, BofA Merrill Lynch, CaixaBank, Credit Agricole CIB, Credit Suisse, Deutsche Bank, Goldman Sachs International, HSBC, ING, JP Morgan, Mediobanca, Mizuho, ​​MUFG, Natixis, Santander Corporate & Investment Banking, SMBC Nikko, Unicredit, como co-bookrunners.

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