El endeudamiento empresarial parece no preocupar al FMI

Christine Lagarde, nueva presidenta del BCE y exdirectora general del Fondo Monetario Internacional (FMI)
Christine Lagarde, nueva presidenta del BCE y exdirectora general del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Aunque el actual endeudamiento empresarial puede resistir una desaceleración moderada, el FMI no descarta que las incertidumbres por el desafío fiscal de Italia pueden producir pérdidas potenciales por préstamos morosos y disminuciones del valor de mercado de la deuda soberana que podrían ocasionar fuertes menoscabos del capital de algunos bancos.

El endeudamiento de las empresas no es una preocupación para el Fondo Monetario Internacionla (FMI) ya que considera que “la capacidad de servicio de la deuda ha mejorado en la mayoría de las economías avanzadas”, y los balances muestran una solidez suficiente “como para soportar una desaceleración económica moderada o un endurecimiento gradual de las condiciones financieras”.

Solidez suficiente para soportar una desaceleración moderada

Así lo refleja en su Informe sobre la Estabilidad Financiera mundial de abril de 2019 aunque advierte que, junto a ello, la deuda global ha aumentado así como “la asunción de riesgos financieros y la capacidad crediticia de ciertos prestatarios, que se ha deteriorado”.

En este entorno, añade, “el stock de bonos de grado de inversión inferior (BBB) se ha cuadruplicado, y el stock de créditos de grado especulativo casi se ha duplicado en Estados Unidos y la zona del euro desde la crisis”.

El stock de bonos de grado de inversión inferior (BBB) se ha cuadruplicado

Como consecuencia de este panorama, si se llega a una desaceleración económica significativa o un endurecimiento notable de las condiciones financieras, las empresas podrían verse abocadas a una revisión al alza de sus riesgos y mayores dificultades para el servicio de la deuda.

En caso de que no se produzca ese deterioro de las condiciones financieras, el FMI no es tampoco demasiado optimista al advertir que, en este caso, “la deuda probablemente seguirá aumentando si no se toman políticas apropiadas, lo que incrementaría la posibilidad de una desaceleración más profunda en el futuro”.

Menoscabo para el capital de algunos bancos

En el mismo informe, el FMI señala que la zona euro está reviviendo las incertidumbres respecto a entidades soberanas con el desafío fiscal de Italia y, al mismo tiempo que aumenta la capitalización bancaria, también lo hacen los riesgos por las “pérdidas potenciales por préstamos morosos y las disminuciones del valor de mercado de la deuda soberana que podrían ocasionar fuertes menoscabos del capital de algunos bancos”.

“Las compañías de seguros también podrían quedar atrapadas en este nexo, dadas sus cuantiosas tenencias de bonos soberanos, bancarios y empresariales. Existe el riesgo de que las tensiones en el sector financiero una vez más puedan transmitirse a las empresas y los hogares, en detrimento del crecimiento económico”, añade.