Bankia madruga en los resultados sin referencias a sostenibilidad y reporting no financiero

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia

El beneficio atribuido de Bankia en 2018 alcanzo los 703 millones de euros, 39,2% por encima de 2017 aunque en términos ordinarios, el beneficio se situó en 788 millones, lo que supone un descenso del 3,4% respecto a los 816 millones ganados en el ejercicio anterior.

Goirigolzarri destaca haber “integrado a BMN en un tiempo récord y de forma magnífica”

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha destacado haber “integrado a BMN en un tiempo récord y de forma magnífica” con las posibilidades que abre de cara al futuro”, y con un incremento de la base de clientes.

Por su parte, el consejero delegado de la entidad, José Sevilla, ha puesto en valor que “a lo largo de 2018 hemos crecido en los segmentos clave de nuestro negocio, como el crédito al consumo y la financiación a empresas, en los que hemos aumentado las formalizaciones e incrementado nuestra cuota de mercado”.

Sevilla ha subrayado que se cierra un año “muy importante en todo lo referente a sanidad del balance y al crecimiento de nuestra ratio de capital, que alcanzará el 12,51% cuando se cierren las transacciones en curso, lo que nos mantiene como una de las entidades más solventes del sector”.

Aumento del dividendo por acción

Con estos resultados, el Consejo de Administración propondrá a la Junta General de Accionistas elevar un 5% el dividendo por acción, hasta los 11,576 céntimos (11,024 céntimos en 2017). Así, la cuantía total que se abonará a los accionistas de Bankia ascenderá a 357 millones de euros, frente a los 340 millones del ejercicio precedente. El pay-out alcanza así el 50%.

Con la participación actual del 61,4% que tiene el FROB en Bankia, este dividendo supondrá un nuevo avance en el proceso de devolución de las ayudas por importe de 219 millones de euros. Así, el total de las ayudas reintegradas tras realizarse el pago, que está previsto en abril, ascenderá a 3.083 millones de euros, de los que 961 millones corresponden a los cinco dividendos abonados desde 2014.

Mejor calidad del balance y más solvencia

Los dos máximos ejecutivos de Bankia han destacado los esfuerzos realizados por el grupo durante el ejercicio 2018 en la mejora de la calidad del balance, tanto en la reducción de los activos dudosos como en los adjudicados, con lo que, tras la reducción de dudosos en 2,4 puntos, la tasa de morosidad que queda en el 6,5%.

La tasa de morosidad se sitúa en el 6,5%

En términos de solvencia, Bankia ha cerrado el ejercicio 2018 con una ratio de capital CET1 fully loaded del 12,51%, que recoge el efecto de la venta de carteras de activos improductivos y la operación de reorganización de bancaseguros. Si se incluyen las plusvalías de la cartera de deuda soberana a valor razonable, la ratio CET1 fully loaded es del 12,62%. La ratio total solvencia ascendió al 16,34%, lo que supone un incremento de 161 puntos básicos en el año.

Más clientes,  y más digitales

En 2018, Bankia elevó en 120.576 el número de clientes, con un aumento del ritmo de digitalización, de manera que, a final de año, el 45,4% de los clientes eran digitales y el 25,8% de las ventas se realizaron por esta vía, frente al 15,7% del año precedente, señala este banco.

En cuanto a la actividad, las formalizaciones de hipotecas crecieron un 6%, hasta 2.928 millones de euros; en tanto que las de crédito al consumo aumentaron un 13%, hasta 2.286 millones, y las de financiación empresarial se incrementaron un 13%, hasta 14.484 millones. De esta forma, el saldo de crédito al consumo subió un 14,1% y el de empresas, un 4,4%.

Sin referencias a la sostenibilidad ni al reporting de información no financiera

Sorprende, sin embargo, que en estos madrugadores resultados no hayan incluido referencias a la posición y los proyectos de Bankia en el campo de la sostenibilidad y la financiación sostenible y verde, y no se haya aprovechado la ocasión para mostrar los avances en el terreno del reporting de información no financiera que la Ley 11/2018 obligará a incluir en la información pública a partir de marzo a todas aquellas empresas y entidades financieras con más de 500 empleados.