Pedro, limítate a no hacer tonterías

Juan Carlos Villanueva

Leía en estos días esa frase en un acertado comentario de Javier Carballo en El Confidencial.  Se refería Carballo a los asuntos políticos y señalaba, concretamente, tres errores cometidos por el nuevo presidente del Gobierno en el mes y medio que lleva en La Moncloa.

Esos errores serían su viaje en el Falcón oficial a Valencia para asistir a un concierto de música; los mensajes e imágenes de Sánchez haciendo running, despachando en el avión con gafas de sol y otras qué trataban de establecer ciertas similitudes con algún anterior y mediático presidente americano, y, finalmente, las vacaciones tempranas de Sánchez en la playa a Mojácar, primero, y luego, en el Palacio de las Marismillas, en Doñana. Aconsejo la lectura del jocoso artículo de Carballo en El Confidencial porque pone negro sobre blanco lo que la gran mayoría de los españoles habrán pensado en estos días de su nuevo presidente del Gobierno.

El artículo mencionado resume sus aceradas críticas solicitando al presidente del Gobierno que se limite a no hacer tonterías, que la izquierda le perdonará no lograr prácticamente ninguno de los objetivos de su programa durante este periodo interino de gobierno que aún no se sabe cuando terminara.

La aprobación del límite de gasto es condición sine qua non para la tramitación de los Presupuestos Generales para 2019

Pues bien, me venía a la cabeza una reflexión acerca de cuál sería la forma de concretar este consejo en el terreno económico y financiero y casi sin quererlo me he topado con el primero de los obstáculos, el primero de los problemas que tiene el presidente del Gobierno para dar continuidad a su voluntad de continuidad: el rechazo que ha sufrido en la tramitación del límite de gasto en el Parlamento, condición sine qua non para continuar tras ello con la tramitación de los Presupuestos Generales para 2019.

¿Cómo sería posible seguir adelante, aún poniéndose de perfil, “sin hacer tonterías”, y esquivar este escollo tan sobresaliente?.  Y, en caso contrario, ¿cómo seguir intentando aplazar las elecciones anticipadas debiendo prorrogar un presupuesto elaborado por el Partido Popular qué impide de facto llevar a cabo las propuestas qué Pedro Sánchez ha realizado y, sobre todo, con las que se ha comprometido con algunos de los que han sido sus apoyos parlamentarios para sacar adelante la moción de censura y la investidura posterior que le ha llevado a la Presidencia del Gobierno?

Varios miembros del Gobierno han insinuado ya qué el presidente y sus colaboradores y ministerios económicos van a tratar de soslayar este revés parlamentario volviendo a presentar en el Congreso su propuesta respecto al límite de gasto, que supondría un aumento en torno a medio punto y casi dos decenas de miles de millones de euros.

Retorcer lo expresado por el Parlamento

Sí esto fuera así se comprobaría qué Sánchez hace caso omiso del consejo de Carballo y se propondría cometer su cuarta equivocación, retorciendo la voluntad expresada a través del Parlamento, y quizá, en segundo lugar porque podría sufrir un segundo revés en este tema, lo qué sería ya prácticamente el anuncio de la necesidad de convocar esas elecciones anticipadas que trataba de evitar.

Quizá durante estas vacaciones demasiado tempranas alguno de sus colaboradores recuerde presidente del Gobierno el consejo de Carballo: Pedro, limítate a no hacer tonterías.

Juan Carlos Villanueva es Editor de Guía de la Financiación Empresarial