Qué se espera de Jay Powell en la FED

Jerome Powell en su toma de posesión

Jerome Powell, “Jay” Powell para los amigos y uno de los gobernadores de la FED desde 2012 es ya el nuevo presidente de esa poderosa institución, tras expirar el mandato de Janet Yellen.

Abogado de profesión y con una dilatada trayectoria de servicio público, también como funcionario del Tesoro antes de llegar a la FED, se le considera partidario de una política monetaria continuista respecto a Yellen, con la que ha estado prácticamente de acuerdo en todo en los últimos años en el consejo de la FED.

SE ESPERA UNA POLÍTICA MONETARIA CONTINUISTA, CON 2 Ó 3 SUBIDAS ADICIONALES DE TIPOS EN 2018

Algunos republicanos hubieran preferido a John Taylor, un economista de Stanford, partidario de una subida aún más agresiva de los tipos, por lo que no es descartable que puede ser nombrado Vicepresidente de la Reserva Federal.

Este revés a un sector del Partido Republicano no es el único desplante de Trump con esta designación. Supone además romper con la norma no escrita que llevaba a los últimos presidentes a respetar durante un período de varios años al presidente de la FED que hubiera nombrado su antecesor.

Nadie se sorprende, sin embargo, ya que se trata de una manifestación más de la reiterada costumbre del nuevo presidente norteamericano de saltarse las tradiciones de Washington e imponer su criterio y su impronta en todos los aspectos de la vida política norteamericana.

Los desafíos

La llegada de Powell supondrá, por tanto, el mantenimiento de la reducción del balance de la FED, deshaciéndose de los activos de renta fija que esta institución ha ido comprando en los últimos años para combatir la crisis financiera.

Asimismo, todos esperan que se mantenga la subida de tipos del dólar y ya se comenta que podrían producirse dos o tres subidas de tipos adicionales en 2018.

El nuevo responsable de la política monetaria y la regulación y supervisión bancaria de Estados Unidos deberá enfrentarse al desafío de graduar y establecer los límites de estas ventas de deuda en un nivel adecuado a las nuevas circunstancias que vayan produciéndose, así como graduar y marcar el nivel de tipos de interés en función de los distintos factores que influyen sobre este instrumento para disponer del margen suficiente a la hora de responder a los retos y shocks que puedan producirse en los próximos años en los mercados financieros y en la economía en general.

DEBERÁ GRADUAR LAS VENTAS DE DEUDA, EL NIVEL MÁXIMO DE TIPOS DE INTERÉS Y REVISAR LA REGULACIÓN BANCARIA

Probablemente, Powell tenga ya previsto o estimado a priori unos topes para la reducción del balance de la FED y la subida de tipos pero deberá concertar sus propios criterios y sus estimaciones con la del resto de gobernadores que forman parta de la Junta de Gobernadores de la FED y acomodarse a las circunstancias y coyuntura real de la economía americana y mundial, que puede no seguir en los próximos años la senda prevista por él mismo.

En lo que se refiere a la regulación y supervisión del sector bancario los analistas esperan que, de acuerdo con lo que han sido sus manifestaciones en tiempos pasados, se incline por atenuar la normativa y los requisitos a los que están sometidos los bancos americanos, incluidos los stress test, en línea con las proclamas de Trump y sus asesores.