Blockchain aplicado a la nueva industria bancaria y financiera

Oscar Lage

En la última década la crisis financiera ha mermado la rentabilidad de la industria financiera. Estamos ante un cambio de paradigma que gira en torno a tres ejes principales. Por un lado, debido al exceso de liquidez, los tipos de interés siguen bajando y los depósitos a cuenta se mantienen cercanos al 0%.  En un sistema bancario en el que el crédito es la principal línea de negocio esta situación ha mermado notoriamente el margen de intermediación en el que se basaba el modelo de negocio tradicional de la banca, y como consecuencia las entidades financieras se han visto obligadas a incorporar, o en muchos casos hacer explícito, el cobro de comisiones directas sobre servicios complementarios.

Asimismo, la banca se enfrenta a un nuevo conjunto de competidores impulsados por las grandes empresas de capital riesgo y gigantes tecnológicos que frente a la rigurosidad y tesón de las entidades financieras ofrecen como principal valor flexibilidad y agilidad. Estas FinTech -empresas que utilizan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para ofrecer servicios financieros más eficaces y con márgenes reducidos-  provienen en su mayoría del ámbito TIC, y siguen filosofías/metodologías de creación de valor ágil como Design Thinking o Lean Startup, lo que les permite crear nuevos servicios y modelos de negocio centrados en el usuario y/o dar respuesta a nichos de negocio desatendidos en la actualidad.

El tercer eje del cambio de paradigma es el regulatorio, ya que MiFID II (Markets in Financial Instruments Directive II) y la PSD2 (Directive on Payment Services 2) pretenden respectivamente velar por la protección del usuario y fomentar la generación de oferta de servicios financieros. Aunque ambas iniciativas tienen un impacto directo en la banca quizás la PSD2 genere una mayor incertidumbre a los sistemas acomodados ya que fomenta la competencia, y en general, la apertura del modelo de negocio tradicional de los medios de pago. La banca tradicional deberá así ofrecer interfaces de programación de aplicaciones (APIs, por sus siglas en inglés) a estas FinTech para poder iniciar pagos online o incluso ofrecer servicios de valor añadido basados en la agregación de información financiera del cliente.

La industria financiera deberá ser mucho más eficiente y ofrecer servicios novedosos a sus clientes. Aquí irrumpe con fuerza Blockchain

Como consecuencia de este cambio de paradigma y contexto, la industria financiera deberá transformarse internamente siendo mucho más eficiente en sus procesos, y externamente ofreciendo servicios novedosos a sus clientes. Servicios mucho más centrados en el propio usuario y sus necesidades. Es precisamente en este cambio de paradigma donde la tecnología Blockchain irrumpe con fuerza. Debido en gran medida a que es una tecnología que por sus características permite a las entidades bancarias eliminar intermediarios, agilizar sus procesos e incluso automatizarlos en muchos casos. Todo ello gracias a permitir la programación de valores, activos, confianza y contratos inteligentes entre las partes.

Gracias a la capacidad de desintermediación de blockchain las entidades podrán operar directamente entre las mismas, con independencia de sus ámbitos regulatorios y demográficos, ofreciendo una conciliación y visión única sincronizada de las transacciones de forma casi instantánea; lo que difiere en gran medida del actual sistema basado en intermediarios como SWIFT, que además de conciliar en 2-4 días requiere de un mayor esfuerzo directo a las partes y supone unos costes muy superiores.

Blockchain permitirá automatizar y agilizar el complicado reporting regulatorio al que están sometidas las entidades financieras

Blockchain también permitirá automatizar y agilizar el complicado reporting regulatorio al que las entidades financieras se deben acoger. Diferentes entidades financieras lideradas por UBS se encuentran en la actualidad pilotando una iniciativa para realizar un proceso de “quality check” de los datos y reporting automatizado basado en Blockchain. Dicho piloto terminará a finales de enero, pero todo apunta a que los resultados podrían ofrecer una gran agilidad, automatización y calidad en el reporting; con los consiguientes ahorros operacionales para dichas entidades.

Imposibilitar la confiscación de activos

A su vez, las economías con mayor índice de desbancarización o sin una infraestructura financiera y/o regulatoria sólida podrán encontrar en los nuevos modelos FinTech basados en Blockchain y las propias criptomonedas una respuesta mucho más segura, global e interoperable. Estos nuevos modelos además podrían ofrecer como valor añadido la imposibilidad de confiscación o control de activos, algo que ya ha ocurrido en países como Argentina o Venezuela y que en 2013 se anunciaba en occidente como parte del proceso de re-capitalización del Banco de Chipre, convirtiendo una parte de los depósitos por encima de 100.000 euros en acciones.

Pero más allá de una transformación en los modelos operacionales de la industria financiera, y su consiguiente ahorro de costes o agilidad de procesos, la tecnología Blockchain abre un nuevo modelo de servicios financieros gracias a los contratos inteligentes. Las posibilidades son infinitas, aunque seguramente a día de hoy no podamos llegar a imaginar muchas de las posibilidades que nos ofrece ya que debemos todavía adquirir experiencia y seguir un modelo evolutivo que nos traslade a los grandes modelos disruptivos.

Las posibilidades de los contratos inteligentes que abre Blockchain son infinitas

No obstante, los primeros modelos básicos de estos innovadores servicios ya se están comenzando a testear. Gracias a estas validaciones de concepto empezamos a ver cómo pueden hacerse realidad, por ejemplo, nuevos modelos de crédito de consumo que en el caso de impago por parte del consumidor pudieran bloquear el servicio del móvil, electrodoméstico o incluso coche vinculado al contrato inteligente. Este tipo de nuevos modelos de servicio supondrían un descenso del riesgo de impagos, y por consiguiente un ahorro para el consumidor que se acoge a este tipo de novedosos sistemas.

Vamos hacia una criptoeconomía y una “machine economy”

Estamos ante una nueva criptoeconomía basada en la tokenización tanto de activos digitales como de los “gemelos digitales” de los propios objetos del mundo real como el móvil, electrodoméstico o coche del ejemplo anterior. Una economía en la que cualquier acción sobre el token que representa a dichos activos tiene un efecto en el mundo físico, y cuya gobernanza puede encomendarse a terceros de confianza digitales como son los contratos inteligentes ejecutados en una blockchain. Economía en la que incluso las propias “cosas” podrán ser parte activa, y que gracias a la digitalización del valor podrán generar una nueva economía de las cosas (machine economy) en donde cualquier dispositivo o máquina podrá ser remunerado por sus servicios, información y procesos, e incluso establecer relaciones económicas con otras máquinas.

La nueva criptoeconomía se basa en la tokenización de activos digitales y de objetos del mundo real: móvil, electrodomésticos o coches

No cabe duda lugar a duda de que la industria financiera deberá visualizar blockchain más allá de su uso como una tecnología de ahorro de costes, pasando así a formar parte activa de este nuevo paradigma económico habilitado por la tecnología Blockchain conocido como la criptoeconomía.

Oscar Lage es Responsable de Ciberseguridad de Tecnalia